
¿Alguna vez has sentido que tu pie se «duerme», comienza a hormiguear o parece lleno de pequeños piquetes? En la mayoría de los casos desaparece al cabo de unos minutos, pero cuando ocurre con frecuencia o dura demasiado tiempo, puede ser una señal de que algo no está funcionando correctamente.
¿Qué significa que un pie «se duerma»?
Esta sensación, conocida médicamente como parestesia, suele aparecer cuando un nervio recibe demasiada presión o cuando el flujo de sangre hacia esa zona disminuye temporalmente. Por eso es común que ocurra después de permanecer mucho tiempo sentado con las piernas cruzadas o en una misma posición.
Al cambiar de postura, el nervio vuelve a funcionar con normalidad y la sensación desaparece.
¿Cuáles son las causas más frecuentes?
Permanecer mucho tiempo en la misma posición
Cruzar las piernas, sentarse sobre un pie o permanecer de rodillas durante varios minutos puede comprimir los nervios y provocar hormigueo.
Problemas en la columna vertebral
Una hernia de disco o el desgaste de la columna pueden comprimir los nervios que van hacia las piernas y los pies, provocando adormecimiento, hormigueo o incluso dolor.
Neuropatía periférica
En esta condición los nervios se dañan y dejan de transmitir correctamente la información. Es frecuente en personas con diabetes, pero también puede aparecer por deficiencia de vitamina B12, consumo excesivo de alcohol o algunas enfermedades neurológicas.
Problemas de circulación
Cuando la sangre no llega adecuadamente a los pies, puede aparecer sensación de adormecimiento, además de pies fríos, cambios en el color de la piel o dolor al caminar.
Lesiones o atrapamiento de nervios
Algunas lesiones en el tobillo, rodilla o pierna pueden comprimir nervios importantes y causar síntomas persistentes en el pie.
¿Cuándo debes acudir al traumatólogo ortopedista?
Consulta con un especialista si:
- El adormecimiento aparece con frecuencia.
- La sensación dura varios minutos u horas y no desaparece.
- Se acompaña de dolor intenso en la espalda o la pierna.
- Presentas debilidad o dificultad para caminar.
- Notas pérdida de sensibilidad en uno o ambos pies.
- El síntoma apareció después de una caída o un golpe.
Una valoración médica permite identificar si el origen del problema está en la columna, una articulación, un nervio o si es necesario realizar estudios adicionales.
Que un pie se «duerma» ocasionalmente suele ser algo normal, especialmente después de mantener una postura incómoda. Sin embargo, si el adormecimiento es frecuente, dura mucho tiempo o se acompaña de dolor o debilidad, no debe ignorarse. Un diagnóstico oportuno puede evitar que el problema progrese y ayudarte a recuperar una buena calidad de vida.
Bibliografía
- American Academy of Orthopaedic Surgeons. Numbness and Tingling.
- National Institute of Neurological Disorders and Stroke. Peripheral Neuropathy Fact Sheet.
- Mayo Clinic. Peripheral neuropathy: Symptoms and causes.
- National Institute of Arthritis and Musculoskeletal and Skin Diseases. Low Back Pain.

