Lesiones del tobillo más frecuentes 🦶

El tobillo es una de las articulaciones que con mayor frecuencia se lesionan debido a actividades deportivas, accidentes laborales o caídas. Estas lesiones pueden afectar huesos, ligamentos, tendones y cartílago, ocasionando dolor, inflamación e inestabilidad que, si no reciben un tratamiento adecuado, pueden derivar en problemas crónicos.

Conocer las lesiones más comunes permite identificar cuándo es necesario acudir a valoración por un traumatólogo y ortopedista.

1. Esguince de tobillo

El esguince de tobillo es la lesión más frecuente. Ocurre cuando uno o más ligamentos que estabilizan la articulación se estiran excesivamente o se rompen, generalmente por un movimiento de inversión (cuando el pie se dobla hacia adentro).

Síntomas

  • Dolor inmediato.
  • Inflamación.
  • Moretones (equimosis).
  • Dificultad para caminar.
  • Sensación de inestabilidad.

Los esguinces se clasifican en tres grados:

  • Grado I: distensión leve del ligamento.
  • Grado II: ruptura parcial.
  • Grado III: ruptura completa del ligamento.

El tratamiento depende de la gravedad e incluye reposo relativo, hielo, compresión, elevación, inmovilización cuando está indicada y rehabilitación.


2. Fracturas del tobillo

Las fracturas afectan uno o varios de los huesos que forman la articulación:

  • Maléolo lateral (peroné).
  • Maléolo medial (tibia).
  • Maléolo posterior.
  • Fracturas bimaleolares o trimaleolares.

Síntomas

  • Dolor intenso.
  • Imposibilidad para apoyar el pie.
  • Deformidad.
  • Inflamación importante.
  • Hematomas.

Dependiendo del tipo de fractura, el tratamiento puede ser conservador mediante inmovilización o quirúrgico mediante reducción y fijación con placas y tornillos.


3. Lesión del tendón de Aquiles

El tendón de Aquiles conecta los músculos de la pantorrilla con el calcáneo y permite caminar, correr y saltar.

Las lesiones más frecuentes son:

  • Tendinitis aquílea.
  • Tendinosis.
  • Ruptura parcial.
  • Ruptura completa.

Factores de riesgo

  • Deportes de impacto.
  • Incremento repentino de la actividad física.
  • Falta de calentamiento.
  • Edad mayor de 30 años.

Síntomas

  • Dolor en la parte posterior del tobillo.
  • Rigidez matutina.
  • Inflamación.
  • Dificultad para ponerse de puntas.

4. Tendinitis de los tendones peroneos

Los tendones peroneos estabilizan el tobillo durante la marcha y la práctica deportiva.

La inflamación suele aparecer por:

  • Sobrecarga deportiva.
  • Esguinces repetitivos.
  • Alteraciones en la biomecánica del pie.

Síntomas

  • Dolor en la parte externa del tobillo.
  • Inflamación.
  • Dolor al caminar o correr.
  • Sensación de chasquido en algunos casos.

5. Lesiones osteocondrales del astrágalo

Después de un esguince importante, el cartílago que recubre el astrágalo puede lesionarse.

Estas lesiones pueden pasar desapercibidas inicialmente y manifestarse meses después.

Síntomas

  • Dolor persistente.
  • Inflamación recurrente.
  • Sensación de bloqueo.
  • Chasquidos.
  • Inestabilidad.

En algunos pacientes requieren tratamiento quirúrgico para preservar el cartílago articular.


6. Inestabilidad crónica del tobillo

Aproximadamente entre el 20 y el 40 % de los pacientes que sufren un esguince lateral desarrollan inestabilidad crónica cuando los ligamentos no cicatrizan adecuadamente.

Manifestaciones

  • Torceduras frecuentes.
  • Sensación de que el tobillo «se vence».
  • Dolor recurrente.
  • Disminución del rendimiento deportivo.

La rehabilitación temprana disminuye considerablemente este riesgo.


¿Cuándo acudir al traumatólogo?

Es importante acudir a valoración médica si presentas:

  • Dolor intenso después de una torcedura.
  • Incapacidad para apoyar el pie.
  • Inflamación importante.
  • Deformidad visible.
  • Pérdida de fuerza.
  • Dolor que persiste más de una semana.
  • Episodios repetitivos de inestabilidad.

El diagnóstico oportuno mediante exploración física y estudios de imagen, como radiografías, ultrasonido o resonancia magnética, permite instaurar el tratamiento más adecuado y prevenir secuelas permanentes.

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